
Las creencias limitantes forman parte de un término que de algunos años para acá se ha vuelto más común de escuchar o de leer. Y se refiere básicamente a esos pensamientos que terminan convirtiendose en una ley de vida que reafirma el «No puedo» como norma existencial.
Surge del miedo y aquí es donde radica el problema. Como siempre explico, el miedo es una emoción que debería funcionar solo para «mantenernos alerta» ante un peligro o circunstancia sobrevenida en la que, no tengamos el medio para controlarla. Curiosamente el miedo por conducta social se ha convertido en una emoción que nos paraliza, nos hace sentir inútiles y muchas veces nos hace reafirmar que nuestra acción no fue la más coherente.
Estar alertas y limitarnos puede ser una clara evidencia de que tenemos que aprender a gestionar nuestras emociones. El miedo per sé, es una emoción que nos garantiza la seguridad que necesitamos ante situaciones inesperadas y que sabiendo gestionarlo podremos utilizarlo como impulso para lograr lo que nos querramos proponer.
Las creencias limitantes tienen como base el miedo a salir de la zona de confort y descubrir todos esos talentos que por lo general mantenemos ocultos hasta que, inevitablemente los necesitamos para avanzar o resurgir tal como un ave fenix. Ahora bien, en el camino migratorio es super común que las creencias limitantes aparezcan y se queden un muy buen tiempo, debido a que la Zona de Confort inevitablemente se perdió desde el momento en el que decidiste hacer tu vida en un País que no es el tuyo.

«Ser emigrante es saber que inevitablemente hemos perdido el nido. Un nido que nos hacía sentir seguros, estables y que a la vez nos mantenía encerrados a las millones de posibilidades que hoy se nos presentan en este camino de emociones»
Jose Manuel Raccamarich
Principales creencias limitantes en migrantes:
Los migrantes por su parte somos personas que estamos en un constante movimiento hacia el cambio y la adaptación. Sin embargo surgen diferentes miedos en la búsqueda de un futuro mejor que pueden limitarnos a conseguir lo que realmente buscamos. Como si de un bucle se tratara podemos caer en una situación bastante desagradable a la hora de querer avanzar sin temor al «no puedo». Entre las principales creencias limitantes encontramos:
- Temor al empleo: Cada realidad migratoria es diferente pero en ocasiones el tipo de empleo es un conflicto que puede verse afectado por las creencias limitantes. Es muy común que en ciertas situaciones pensamos «No puedo trabajar en eso» por considerarnos incapaces de hacer alguna acción en específico para lo cual no hemos practicado o estudiado. Y esto impide que descubramos talentos o vocaciones que no hemos explorado por el miedo a fallar o a perdernos en una realidad que no teníamos contemplada.
- Generalización de los sucesos: Otra creencia que limita en extremo al migrante es sustentar la frase «Me pasa por ser migrante» atribuyendo así, todo lo negativo al simple hecho de su condición migratoria en el País que le recibe. El problema de esta creencia es que impide en sobremanera que en algún momento se consiga llegar a un proceso de aculturación o adaptación.
- Negación al crecimiento: En ocasiones es muy común que al seguir nuestro Plan Migratorio al pie de la letra nos neguemos a la posibilidad de modificarlo en base a situaciones que pueden resultar favorables. Es muy común postergar o en algunos casos no tomar en cuenta la posibilidad de estudiar para superarse, por el contrario es muy común pensar que la vida académica recibida fue muy inferior a la que reciben en este País sus autóctonos. Y la realidad es que el estudio es la forma más sencilla de alcanzar una adaptación óptima.
- Creerse inútil: Aunque no es común, el pensamiento de «No puedo lograr nada en este País» puede tener su origen en el Duelo migratorio. Cuando creemos que no podemos lograr, construir o crecer muchas veces tiende a mantenernos en una vida básica, sin mayores expectativas por miedo a decepcionarnos o a decepcionar a quienes sean nuestros referentes de vida. Lo complicado de este pensamiento es que limita una cantidad ilimitada de posibilidades en la vida del migrante que deseaba un futuro mejor para sí y seguramente, para su familia.
¿Cómo superar las creencias limitantes?
A) Origen: Investiga de donde proviene la creencia que tienes, escribe en una hoja de papel la creencia y comprométete a descomponerla. Detalladamente escribe ¿Qué la sustenta? y por primera vez plantéa la posibilidad de refutarla tantas veces como puedas. Esto te permitirá conocerte, saber desde que época estas arrastrando una creencia que ya no te funciona y te será más sencillo reconstruir una creencia potenciadora.
B) Flexibilizate: Abrete a nuevas posibilidades, no creas en parámetros rigidos porque no estás construyendo una maravilla mundial. Por el contrario, busca flexibilizar tus pensamientos y acepta que tu mapa puede modificarse. La realidad es una pero puede percibirse de diferentes formas.
C) Visualiza: No subestimes la visualización, es un ejercicio que tiene mucho poder cuando te concentras en visualizar algo en concreto. Toma un descanso en tu rutina diaria y céntrate en verte consiguiendo todo eso que te limitas. Toma mucha atención a los detalles, al cómo lo harías, al quién te ayudaría y al cómo te sentirías realizando lo que creías que no podías hacer.
D) Detecta: ¿Por qué tenías una creencia limitante? Interioriza un poco y comprenderás porqué mantenias una creencia que te limitaba a descubirte y romper con los paradigmas que una vez te funcionaron. ¿De qué te servía creer limitadamente en tí?
¿Alguna vez te has sentido limitado por una creencia?
¡Seguimos en los comentarios!


Muy acertada la información, cuando salimos del país es que nos enfrentamos mas de frente con nuestras creencias y esto hace que en algunas ocasiones la adaptacion al país que llegamos sea mas difícil, cada tropiezo que tenemos lo vemos con algo negativo y demos verlo mas bien como una aprendizaje, gracias por estos consejos y a ponerlos en práctica.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Totalmente Zulmy, cuando emigramos inevitablemente salimos del nido y de una forma u otra traemos con nosotros creencias que en ese nido o espacio protegido nos funcionaban. Lo difícil es que en ocasiones no nos ayudan a superar obstáculos si no a detenernos por miedo al como actuar y al no saber que hacer para resolver una situación determinada. Siempre es importante identificar la creencia y deconstruirla para enfocarnos en reconstruir una creencia potenciadora. Mil gracias por tu comentario 🙏💕
Me gustaMe gusta